La Coctelera

EL NUEVO TREN DEL 2012

Posteado por: locaporlaluna el 2 ene - 6 comentarios

Los hermanos japoneses, adelantados en el Amor, comenzaron el año  cubriendo el cielo de globos para celebrar el nuevo año, en respeto a la sensibilidad del oído humano y animal, que sufre por la pirotecnia.

Algunas personas, no importa su nacionalidad, han sustituído en estas fiestas los derroches de comida y bebida por derroche de risas y diversión.

Muchos, gracias a Dios, este fin de año se acordaron de agradecer lo que tienen antes que pedir lo que les falta, en un ejercicio ya casi automático de mirar el vaso medio lleno que pudo haberle costado años alcanzar.

Una persona cuyo nombre no conozco se ofreció a acompañar a su amigo enfermo en el hospital, cambiando fiesta por silenciosa entrega.

Son muchos los nombres que no conozco y que poco importa mencionar. Estamos en un camino de hechos donde YO y TÚ somos parte de LO MISMO. Nos hemos subido a un tren que está silbando de alegría. Queremos cambiar el mundo porque estamos cambiando nosotros.

Nos comimos las doce uvas y seguramente once tenían que ver con el prójimo.

Que el 2012, con su mágico halo de cambio, nos pellizque todos los días las ganas de DAR AMOR. Lo demás viene solo ¿no?

¡MUCHAS FELICIDADES PARA TODOS!

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PRONÓSTICOS METEOROLOGICOS

Posteado por: locaporlaluna el 26 nov En: POEMAS - 4 comentarios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Precisión de dioses

traje y corbata anuncian las tormentas

como enviados del cielo

mientras las agendas desdibujan

futuros previstos

 

unos pocos dudan

de los relojes de los relámpagos

dudan

de sabelotodas humanidades

 

pero solo unos pocos

se recuestan a esperar la lluvia

al límite de sus doloridas

rodillas.

 

Lucía Borsani.

 

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PELIGRO HERMANO

Posteado por: locaporlaluna el 18 nov En: POEMAS - 8 comentarios

 

 

 

 

Peligro hermano

suspira la Madre Tierra

llora el cielo

brota la lava colérica

de las ciudades

 

peligro hermano

tú no recuerdas

tu verdadero nombre y cuna

tiembla el útero por amnesia

convulsiona la montaña

 

peligro hermano

el sol derrocha energía

prórroga pide la selva

de rodillas

la sed de la Tierra avanza

y seca el agua

 

peligro hermano

los egos en metrópolis reunidos

se postulan

a los cargos más selectos de la muerte

llora el alma

tanto poder

 

peligro hermano

ruega el león y la hormiga

derecho inmobiliario

sueña mares infinitos la ballena

 

peligro hermano

pueden irse los valientes

los quijotes los poetas los sencillos

agotados

pueden irse.


Lucía Borsani

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YA SE IRÁN

Posteado por: locaporlaluna el 10 nov En: POEMAS - 6 comentarios

 

 

 

 

 

 

Ya se irán

los barcos intrusos

de los ex amores

y desde el faro

de los años sabios

yo los veré achicarse

como globos de cumpleaños

que nadie pudo llevarse.


Lucía Borsani / Vestida para salir

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UN BRINDIS POR NOSOTROS

Posteado por: locaporlaluna el 2 nov - 8 comentarios

 

Mi abuelo, a sus noventa y pocos, sentado en la vereda con su bastón en mano, rezongaba: "No sé qué esperan estos de la vuelta para venir y llevarme." Los de la vuelta eran los funebreros, que a diario lo saludaban como buen vecino sin imaginar los pensamientos del Nono. Sin embargo, el Nono disfrutaba. Tan solo decía no entender qué hacía ahí sentado si él tenía ganas de trabajar, y mientras filosofaba, con puntualidad reclamaba a sus hijas el vasito de helado de crema por la tarde y el de vermouth por la tardecita. Y entre sorbo y sorbo cantaba, de modo que los señores funebreros, cuando pasaban,  sentían reales ganas de vivir, mucho más allá de su negocio.

A la abuela Matilde, en cambio, no le gustaba el vermouth. Pero sí el vino con tortas, a la hora de la conga, todas las tardes, con su grupo de veteranas amigas, mientras su esposo trabajaba. Y el Nono era feliz de saberla entretenida, además siempre tenían el detalle de hacerle llegar una porción hasta su escritorio.

Ni el vino ni el vermouth, a mi papá —su hijo—, le gustaba el wisky siempre a la misma hora y en forma muy medida, acompañado por mi madre. Hombre de rituales si los hubo, para él la rutina fue una sucesión de disfrutes metodológicos. No pasó un solo día de su vida sin hacer reír a alguien.

El abuelo Marcelino se fue antes de conocerme. Dicen que, como buen asturiano, escuchaba todos los días alguna jota y pedía a menudo una torta de sardinas para la cena. Nunca pudieron hacerlo confesar con un cura, a pesar de la buena reputación del sacerdote del pueblo.

La abuela Juana, después de sus doce hijos, era experta en cocinar para gustos variados. Y a la hora de sentarse a la mesa qué mejor que un pequeño rebenque en su diestra, rozando apenas los cabellos del revoltoso de turno, como para dirigir a la manada e impedir el desajuste de la armonía familiar...

Es muy larga la lista de mis recuerdos y todos se mantienen vivos, como ellos.

Hoy me he preguntado en qué rincón del Otro Mundo se habrán encontrado y con qué estarán brindando, quizá también hoy, por nosotros. Haya paz y alegría siempre en su Memoria.



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FRIVOLIDAD

Posteado por: locaporlaluna el 30 oct - 7 comentarios

 

Yo no sirvo para pensar

-amores-

me despeina

el viento frío de los pensamientos


maquillaje a diario

tacones

perfume el de siempre

colores

frívola como si solo esto fuera

así

así te amo


libre de sinapsis frías

de líneas rectas

desnuda en lógica y en memoria

viuda de sogas

simple como un poema tonto


y así

a veces

increíblemente

quieres besarme el alma.


© Lucía Borsani /Loca por la luna

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EL CUENTO DE LA TÍA BEBA

Posteado por: locaporlaluna el 24 oct - 10 comentarios

Cuando era pequeña, esperaba la hora del «cuento de la tía Beba», que transcurría —ni más ni menos—  dentro del gigantesco cuadro que coronaba la estufa de su casa. Seguramente Matilde, mi abuela, no lo había pintado con ese fin, pero aquel cuadro invitaba a recorrerlo, entre sus árboles, el puentecito y el camino hacia la choza, con la vista y el oído atento a la imaginación de la tía.

El personaje, un conejito cuyo nombre no recuerdo, desplegaba sus aventuras ahí adentro, en el mismísimo óleo, con el milagroso suceso de no estar pintado siquiera.

Pero ninguno de los sobrinos cuestionó alguna vez a la abuela por no pintarlo, ni a la tía, por hacerlo el actor principal.

¿Quedarán tías Beba, alejadas de los ordenadores y otros aparatos electrónicos, dispuestas a inventar historias inolvidables para sus sobrinos de frente a un cuadro?

¿Quedan sobrinos que visiten a sus tías y esperen la hora del cuento como el momento de máxima fantasía a disfrutar?

Por si no quedan, de vez en cuando la visito y le hago memoria de mis recuerdos. Y, aunque su enorme imaginación ahora esté invadida por algunas desmemorias, eso no es ningún obstáculo: escucha mi cuento con ojos de niña.

 

Lucía Borsani./ Sobre imagen de autor desconocido (Fuente Internet).

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EL CUENTO DE LA TÍA BEBA

Posteado por: locaporlaluna el 24 oct - sin comentarios

Cuando era pequeña, esperaba la hora del «cuento de la tía Beba», que transcurría —ni más ni menos—  dentro del gigantesco cuadro que coronaba la estufa de su casa. Seguramente Matilde, mi abuela, no lo había pintado con ese fin, pero aquel cuadro invitaba a recorrerlo, entre sus árboles, el puentecito y el camino hacia la choza, con la vista y el oído atento a la imaginación de la tía.

El personaje, un conejito cuyo nombre no recuerdo, desplegaba sus aventuras ahí adentro, en el mismísimo óleo, con el milagroso suceso de no estar pintado siquiera.

Pero ninguno de los sobrinos cuestionó alguna vez a la abuela por no pintarlo, ni a la tía, por hacerlo el actor principal.

¿Quedarán tías Beba, alejadas de los ordenadores y otros aparatos electrónicos, dispuestas a inventar historias inolvidables para sus sobrinos de frente a un cuadro?

¿Quedan sobrinos que visiten a sus tías y esperen la hora del cuento como el momento de máxima fantasía a disfrutar?

Por si no quedan, de vez en cuando la visito y le hago memoria de mis recuerdos. Y, aunque su enorme imaginación ahora esté invadida por algunas desmemorias, eso no es ningún obstáculo: escucha mi cuento con ojos de niña.

 

Lucía Borsani./ Sobre imagen de autor desconocido (Fuente Internet).

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