MORTAJA
el 20 ago En: Trapos apolillados - 11 comentarios

Saladino, el rey moro que conquistó Jerusalem, dejó dispuesto que, al llevarlo a enterrar, pusiesen en la punta de una lanza una mortaja, y fuese un heraldo diciendo a grandes voces:
-"El Señor de toda el Asia, de cuantos reinos y riquezas adquirió en vida, no se lleva a la tumba más que esta mortaja."
TESTAMENTO DE SALADINO, autor anónimo.






