Pareció el vuelo de una pelusa pero, efectivamente, era humo que salía de la escoba. Justo de la popa.
Como todos saben, mi escoba fue adquirida en territorio lunar y no hay repuestos en mi país ni en la costa central del África. Tampoco en los reinos intraterrenos, que por cierto con cualquier excusa me gustaría recorrer aunque sea como polizona.
Cuando sufre una avería, no me queda otra que solucionarlo con materiales caseros y ya me he convertido en una gran mecánica de vehículos lunares.
Hoy me interesó conocer el origen del desperfecto y, como venido del más allá, llegó el siguiente texto:"mucho trabajo".
Pero la escoba, que a esta altura sólo le falta hablar (aunque mejor es que no hable), me miraba con ojitos tiernos como pidiendo ruta. Se me vinieron a la mente crueles comentarios de lectores madrugadores, que me agradecen los posteos matutinos y aquí estoy, reparado el desperfecto una vez conocida la causa, tomando un té de marcela y con dos palillos de ropa en los párpados para no dormirme, POSTEANDO esta nada, esta cháchara dicharachera de noche que promete magia, a pesar de su sequía literaria.
Esto me sucede por tener lectores que madrugan y que se les da por hacer viajes de luna a esas horas...
Buenos días! que tengan un sábado de loquísimas pasiones...!