EUREKA

gravedad auténtica
ley de leyes
sin remedio en el horizonte
escribir
escribir hasta secar el lápiz
esperar su jadeo
su reclamo afónico
remediarlo
divulgar collares de palabras
sonreír primaveras
bailar al son del fuego
adorar el chamánico canto
fumar la pipa del poeta
con tamboriles de impresora
ninguna otra receta
ni pócima literaria
más que esto
alivianar la vida a puro grafo
tecla
pantalla
vidrio empañado
húmeda arena
y después abrir los brazos
EUREKA
en el paredón de los poetas.
Lucia Borsani./"Voces Hispanohablantes en el Mundo"
Elegí este poema para darle la bienvenida, en su paso por esta luna, al genial poeta Adolfo Marchena. Me ha honrado con su amistad.
Contarle (en secreto) que escribí estos versos después de recibir una sanción por un texto en prosa de mi autoría. El escrito, que circuló por internet, denunciaba el criterio de algunos jueces y médicos para quitarle el hijo a una madre por carecer ésta de "medios socio-económicos adecuados para criarlo".
Mi legajo como funcionaria pública está manchado, mi pluma como escritora y mis brazos de poeta (abiertos en el paredón), nunca se sintieron tan inmaculados.
Sigo pensando lo mismo, no han conseguido amedrentar mi tinta, porque todavía recuerdo los ojos de aquella mujer anónima, después de la noche más oscura de su dignísima vida.






JL dijo
Creo que después de esos acontecimientos... la vida "NO PESA"... no pesa en absoluto actuar diferente al grueso de las personas... aunque te observen como "bicho raro".
Ojalá hubieses mas "bichos raros" como tú en todas partes.
Un proceder digno, de una gran persona como lo eres tú querida amiga Lucía.
Te dejo un becho de buenas noches.
Jorge
26 Julio 2006 | 05:15 AM