EL EFECTO SERRAT EN SANGRE
Perdida entre la multitud, he sentido a Serrat en el living del corazón. Anoche, uno de los anfiteatros más grandes del país, quedó justo de talle para recibir al esperado.
Y poco tengo para ofrecer, más que un par de manos emocionadas de aplauso, algunas lágrimas de menos en mi cantimplora interna y una sensación de regocijo que me alquila el alma.
Su presencia de Artista, la majestuosidad del piano de Ricard Miralles, la palabra, el sonido, TODO me ha gustado.
Sepan disculpar a esta poeta sin maña de periodista, que se le colapsa el lápiz cuando algo le llega a los átomos.
Era de prever, pero no he querido dejar de compartir el efecto de la buena poesía en sangre. Todavía, me dura la resaca.











laurencia19 dijo
Hola, sí, Serrat es único, toma posesión de un rincón del alma y nunca más sale de ahí...
Cariños.
12 Febrero 2007 | 01:32 AM