Cap. 1) EROS NOS RECIBE


Fue un agradable viaje, a pesar de las piedras que recibimos de parte de algunos cometas envidiosos. Escoba, más madura, me recordó el viaje anterior en este punto: ha pasado más de un año terrestre, Loca, el Planeta Amor debe estar cambiado, al menos el bacheo de las calles puede resultar más acogedor.
Es que ella se fija sólo en la ruta, y resulta muy buena maestra para mí, debo aprender a prestar atención a la ruta en vez de elucubrar llegadas triunfales.
Pero así fue, y el dios Eros, más buenmozo que antes, nos esperaba. Sólo que esta vez me permitió quedarme con Escoba, lo cual no me hizo mucha gracia, pero no pude contradecir al anfitrión.
Algo en mi rostro debió venderme, pues, sin mediar palabra, Eros supo que había aceptado de mala gana la estadía de la flaca, que por otra parte, y no sé cómo, había logrado llegar más peinada que yo al Planeta. Entonces, con la voz de siempre y mirándome fijamente, largó:
"Deberás tener cuidado con tus gestos, en Amor son más importantes que las palabras..."