De reojo, la palabra Publica en el borde superior del monitor me intimidó. Parece mentira pero las palabras hablan aún escritas.
Aquí estoy, confirmándome presa del lenguaje (presa fácil).
Sólo espero que la luna reprima esa costumbre de mirar sin decir nada y disimule ese paso socarrón que siempre ostenta de camino al sol, para chismearle la noche.
Enciéndase la escoba, hay cielo para todas las palabras.