Creo que ha llegado la hora de las confidencias. Algunos me han preguntado más de una vez por qué no posteo poesía erótica.
Bien, creo que es hora de confesarlo. Escribo (o posteo) todos los días desde mi celda, soy monja de clausura.
Me gusta barrer, por eso el tema recurrente de la escoba.
Los dejo, espero que me sigan escribiendo...