Por razones de estudio, Escoba y yo nos ausentamos hasta el próximo mes. A veces no queda otra que definir prioriedades y sólo los laburantes de un blog me pueden entender, conocedores del tiempo que demanda escribir, leer, comentar, enojarse, emocionarse, putear, felicitar, enlazarse, y tantos verbos
más.
La escoba demanda viajes y más viajes y sólo yo me culpo de malenseñarla con vuelos cibernéticos. Pero se ha callado, ha entendido. Hemos solicitado licencia reglamentaria a la Selene y como buena jefa no nos hizo esperar (ojalá todas las jefas fueran así).
Mientras tanto quedan los archivos, recomiendo aquellos post luminosos cuando las sombras me acechaban, así como los que me hicieron reír a mí (ojalá que a ustedes también). Y queda la sección CONTACTO, si es que alguien se acuerda de mí y quiere regalarme algún correo personal.
Como un mes pasa volando, seguiré en el vuelo, mirando por el rabillo del ojo para que la flaca no se dé cuenta y no me reproche "¿y por qué no posteamos?". Si algo hay de impertinente en el mundo, es una escoba.
Y para alejarme sin tanta culpa bloguera, les dejo una frase que me gustó, de un libro que algún día (con más tiempo) espero leer y que dice "Sé agradecido y algo en tu vida cambiará".
Como siempre, GRACIAS.
¡Hasta la próxima!