Mientras espero el poema, taladro mis oídos con poesia radial - de la mala para mi gusto - a modo de tratamiento alopático a esta falta de musa - momentánea - que me trae por aquí. Muevo el dial y el horóscopo me propone para mañana un día de limpieza, divergencias con colegas sensibles y jugarle al 50 para ganar un premio...El ratón es sacudido con la mano derecha y visito ese blog que ha regresado del tiempo ¿estaré soñando? ¡ Albricias! Una voz me recuerda que debo desconectarme del msn antes que alguien me dirija la palabra (no, no tengo ganas de hablar por escrito con nadie en este preciso instante a punto de editarse).Y...viaja el pensamiento hacia el correo, esperando la respuesta de mi profesor que - literalmente- me puede cambiar la vida.
Está caliente el agua del hornillo y el tea tree en el aire me protege de infecciones como caballo alado y príncipe del bienestar.
Gracias, gracias, gracias. Definitivamente no puedo faltar a mis trabajos y mi buena salud se merece una medalla en el cumplimiento del deber.
Mientras el poema no llega cargo con pensamientos de fuego y reflexiones de agua. Me hace feliz esto. Escribo, al tiempo que le doy paso a... su nombre, apenas eso, que evoca la sencilla ensoñación... un domingo cualquiera/su risa/ su casa / / /
He bajado la vista hasta mis pies tan sólo para recordar los suyos.