En el crítico invierno 2002 uruguayo un grupo de soñadores se reunieron en la ciudad de Paysandú para pensar juntos en voz alta. Arreciaba una de las peores crisis económicas que los uruguayos contemporáneos conocimos, producto de años y años de mala administración y otros peores defectos de los gobiernos tradicionales que se sucedieron cromáticamente en el paisito.
La sede fue el Centro Bar, punto de encuentro de artistas y del que todavía penamos su cierre.
Las ideas llovían aguaceros de sueños y alguien - más precisamente Felipe, el dueño del bar - pronunció lo que daría nombre al movimiento: SUEÑAPALABRA.
Así nació el festival más largo de poesía que nos convoca todo el mes de octubre, todos las primaveras uruguayas.
La mayoría de los amigos que me leen y me siguen año a año están familiarizados con este "Sueña".
Aquí en la ciudad ya nadie pregunta de qué se trata, porque es sinónimo de POESÍA.
Es frecuente encontrar en este mes,donde los poemas circulan por la calle, se canjean por sonrisas, traspasan las rejas de las cárceles, los recreos de las escuelas, nuevos poetas que se atreven al DECIR.
Los papeles amarillos que se guardaron tanto tiempo por miedo a la censura, en OCTUBRE conocen el sol.
Porque aunque la poesía parezca locura de unos pocos y seamos minoría los que todo el año vivimos "sueñapalabreando", ella vibra en los corazones y es tan poeta quien escribe como quien es capaz de recibir un poema directo a su centro cardíaco.
Y por eso que salimos cada 4 de octubre - fecha del nacimiento de nuestro poeta Líber Falco- a colgar moños azules en los árboles para anunciar que comenzó la....

"Fuera locura
pero hoy lo haría
atar un moño azul en cada árbol..."

FIESTA.
Mi participación este año será posteando poesía uruguaya en esta luna llena de amigos.
Gracias a todos por compartir esta sana locura.