Hambre:
yo te acuso
de transformar en tambor
la lonja viva del hombre;
pobre gaita vacía
aullando su son
sobre el vértigo verde
de las vísceras.
Hambre,
yo te acuso y te proceso
por transformar el asfalto
en prisión del hombre,
muros de cal
marginando las calles
con el peso marino del vértigo.
Entonces
oye, hambre:
es el son,
es el son,
oye tu voz:
es la sangre cabalgando
en tu lomo desnudo
entre células verticales,
entre células de pie
en manifestación muda de hambre.
Escucha: son los pies golpeando
la espuma del asfalto;
perdida su antigua solidez
de mineral infecundo
rueda, rueda bajo los pies
su nuevo ser
bajo el velero del hambre.
Yo te acuso y te proceso.
Soy tu juez:
mis sentidos transformados,
el sonido desmembrado
trepando en los oídos,
perdido el antiguo camino
creando con patas de hormiga rutas distintas,
azotando con un dolor
sin nombre,
sin cifra ni ejemplo
al hombre, al hombre.
Hambre,
droga maldita,
tu poder traspasa
las cerradas fichas
de los casilleros de la toxicomanía,
tú sola, tú sola
montada en los glóbulos de la sangre
como doncella maldita
transformas la dimensión
de las cosas.
La luna,
ese óvulo infecundo
cantado por los poetas
asume un rostro de virgen solitaria
mientras ruedan a sus pies
como cirios malditos
las estrellas.
Hambre:
cuando te metes en los pies del hombre,
cuando tus zancos
hacen oscilar los pasos
y el pulgar, comandante
nombrado en auxilio
orienta el camino hacia el alba
donde, quizá un sacristán me otorgue
un lugar de privilegio
en la escalinata de mármol.
Es casi la aurora.
Sacudiré las migas
de mi sueño vertical
y me iré a incorporar
a la luz del día:
quizá entre sus rayos verticales
se deslice una limosna.
Vamos:
Uruguay,
Argentina,
Brasil,
Bolivia,
América,
en procesión geográfica
con los pies del tambor,
con el son,
con el son,
con el son,
con el son común del hambre.
Judith Almassi
Revista literaria Son Nº 3 Montevideo, 1971
Por edad habría que ubicarla entre las poetas de la Generación del 45 junto a los poetas Alejandro Michelena, Horacio Mayer y Roberto Mascaró.
Por sensibilidad y encare estético es más filiable a quienes comenzaron a escribir a fines de los años sesenta y comienzos de los setenta. Además, su poca obra édita se difundió justamente en revistas literarias de ese período.
Judith Almassi es una escritora valiosa que, por su vida trashumante y por prejuicios de la crítica ha sido demasiado olvidada. Los poemas son una muestra de su singular fuerza y potencia poéticas.
Vale llamar la atención especialmente en Hambre, un texto de largo aliento, de original resonancia y contundencia.
*material aparecido en http://letras-uruguay.espaciolatino.com/
Es ciero, Lucía, el hambre nos circunda, al tan tan de las tripas, en esa hora en que las tripas, los redaños, piden su ración pan. Qué buen tratamiento, el de la poeta Judíth Almassin al hambre que en otros hubiera podido haberse convertido en un desaliñado panfleto o pancarta.
Besos. Argivo.
Hermoso y comprometido poema de un tema universal y lamentablemete no carente de vigencia. Gracias, Lucía, por dejarnos entrar a tu mundo personal, de amigos poetas. Asi crecemos, asi pensamos y asi tratamos de cambiar en lo posible la realidad que nos daña.
Un beso
Lu
Estandarte de ideas. Contundente.
Beso
Hola, cómo estás, espero que bien,yo estoy bien... muy conmovedor poema, saludos y feliz semana... adios...
Querida amiga.
Hay tantos buenos artistas olvidados. Tanta obra de arte por descubrir. Aunque siempre nos queda el consuelo, de que alguien, se acuerde y muestre la llama de su magnificencia al mundo.
Gracias.
MSX
HAMBRE. HAMBRE DE AMOR. EN EL TERCER Y CUARTO MUNDO. HAMBRE DE ESPÍRITU.
HAMBRE. DROGA IMPUESTA. CHAVALES RECORRIENDO CUBOS DE BASURA; PEOR QUE LAS RATAS SU HAMBRE.
HAMBRE COMO LUMBRE PARA SEGUIR POETIZANDO.
ES LA ÚLTIMA LUCHA; LA PRIMERA; LA QUE SIEMPRE EXISTIÓ.
UN BESO.
Muy bueno!!
Buen dia
Además de la indudable carga lirica de los versos de Judith Almassí, es de agradecer su trasfondo de grito, su compromiso de poeta social que hilbana metáforas para enseñar al lector la realidad vergonzante del hambre en el mundo.
Gracias por compartir nuevos poetas.
Un abrazo.
gran estilo, ritmo y fondo, nuevo para mí, gracias por compartir
Las migas del sueño vertical... que impresionante descripción. Gracias por mostrarnos a esta autora, no la conocía.
Beso.
Me ha impresionado este poema. A ella no la conocía. Muchas gracias Lucía por traérnosla del baúl de los recuerdos de tu bello pueblo. Un abrazo. H.