Mientras nos entretiene la frívola carrera por la vida, jadeando metas a veces inútiles, sordos y ciegos frente a los latidos del planeta y su arritmia terminal, ocurren instantes de vergüenza.
Llora el planeta
desde rincones perdidos
llantos verdaderos
El llanto se ahoga con el ruido de los vehículos, con la música enlatada, con la propaganda para vender lo invendible. El quejido de los más débiles, a pesar de ser susurro en este lado del mapa, es un ensordecedor detonante directo al corazón.
Y me pregunto hasta cuándo la otra parte del planeta hará la parodia del divorcio.
Llora el planeta, mientras unos pocos farsantes del poder se dedican a destrozarlo.
Con la sutileza conque llega una noticia de papel, con su rumor apenas de lo que debería dejarnos realmente sordos, hoy escribo, avergonzada de estar en esta mitad, a salvo de la locura, el horror y la muerte.
Tal vez mis letras puedan quitarme - utópicamente- la angustia de la guerra, ese evento lejano que parece no interferir en mi cómoda existencia, pero que me carcome la conciencia cuando recuerdo que soy parte de la raza humana.
Quedan las palabras de mi amigo Jotatrujillo, poeta de haikus, que me han dejado muda, a pesar de esta catarsis. Gracias por la impecabilidad de tus sentimientos, Juan.
Gracias a ti por hacer redoblar el sonido de mis pensamientos trayéndolos a tu casa.
Llevas razón. Hay otros ruidos vacios de contenido, que no nos dejan escuchar lo trascendente y autentico.
Que tus letras, mis letras y todas las letras de las personas bien nacidas, se junten en un cantico universal para que ni un solo niño pueda morir por culpa de un dios, una bandera o una patria.
Un abrazo, amiga.
Llora el planeta, lloran las víctimas, llora mucha gente, mientras otros gritan airados y lanzan piedras o zapatos, y los más protestan cívicamente con todas sus ganas y sus fuerzas.
Pero todo eso no vale de nada en realidad, triste conclusión que uno saca de ver que quienes de verdad tienen poder de cambiar las cosas no tienen lágrimas que llorar ni protestas que hacer más allá de formulismos diplomáticos.
Ojalá las cosas cambien. Pero sinceramente, no soy nada optimista.
No se que es necesario para que acabe esta barbarie..¿no cesara nunca?....ni todas las lagrimas del mundo pueden restañar esta herida....
Gracias por tu sensibilidad....
Abrazos.
Conmovedor, ojala ayude a accionar .
Mucho hacía que no visitaba el blog.
Corroboro poeta que no ha decaído ni un mg. su peso y calidad.Y eso que sostener la página, el verso, la sensibilidad y el compromiso social en clave de letra se hace difícil; sobre todo a lo largo de tres años.
No por trillada omitiré la palabra FELICITACIONES...es la que cabe después de la diaria tarea de hacer brillar la luna con la locura de la poesía.
Abrazo desde el sur, yo...como siempre fiel a la amistad.
Juan: tu post ha sido el detonante de una movida en Paysandú para el 31 de enero, luego lo estaré compartiendo. GRACIAS
Janton: todos estamos en un pesimismo culposo, que sólo nos lleva a intentar granitos de arena y el desierto parece imposible de transformar...
Arwen: gracias a ti por aportar más sentimientos
Silvina: tanto tiempoooo! me alegra encontrarte por acá aportando tus letras
Déborah: me pone muy contenta saber que esa mirada "clínica" me da para adelante...sabiendo que en muchos momentos he querido terminar el blog, pasando por todas las etapas de entusiasmo y hartazgo, hoy retomo con energías lo que no es más que una prolongación de mi identidad...besos amiga
UN ABRAZO A TODOS POR LA PERMANENTE LECTURA Y APOYO A MIS POST, MIL GRACIAS
Interesante tema.
energia solar