|

Por las dudas y por si las moscas, he quitado del portarretrato la foto que no te gusta y me he vestido con la pollera a rayas que me regala tu sonrisa. Sólo para imaginarte y para aceptar que esta noche no tengo besos ni versos, pero la poesía me está recorriendo los brazos desde los dedos y casi, casi está llegando a mis oídos. Ahí, la memoria colabora y me trae algunas de tus palabras, las más dulces, que se quedan por la eternidad de unos segundos, sin consideración. Puede que alguna foto reciente te esté trayendo al umbral de mi deseo y alucine - esta vez por unos minutos - con tus manos, quitandole la luz a la luna para delinear mi silueta sobre la cama. Seguramente beber estas imágenes me está nublando la razón, porque me parece que estuvieras justo ahi, a tres centímetros de mis labios a punto de imprimir - a color - más de un beso, en un trámite de varias horas. ¿Besuquera yo? Ojalá lo fuera, si tuviera el campo de aterrizaje de toda tu persona, pero no soy más que una mujer voladora acostumbrada a rondar la luna... Unas luces de fantasía me están señalizando la pista. Bajo hasta tu memoria.
|
servido por locaporlaluna
2 comentarios
compártelo
himperterrito dijo
duro trabajo el de elegir entre la la sensualidad de tus palabras y la sensualidad de tu cuerpo... me quedo con las dos...
25 Marzo 2009 | 04:03