LA LUNA EN LA CHAPITA
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Hace apenas unas horas, en el "Farol comunitario" del barrio "La chapita" de Paysandú, un grupo de mujeres estuvo ensayando la lectura de algunos poemas de "Loca por la luna", entre otros libros de autores de acá nomás. Me ha sorprendido con la noticia mi amigo Horacio Merlo, actor y director de teatro y lo ha hecho por internet, por eso no he podido ver su rostro emocionado al decir "Me encontré con la esperanza". También Luigi Lemes, músico y profesor, director de murgas y sensible artista, me ha adelantado que si concurro a otro ensayo, puedo escuchar la canción que compuso con "Decididamente", otro poema de mi libro. Este tipo de alegrías no tiene precio y se parecen a un buen vaso de agua fresca durante el calor de una caminata. Cuando uno tantas veces se pregunta si el arte de hacer poesía tiene valor más allá del goce de "construir palabras". De pronto, decididamente, "La chapita" es escenario para la poesía. Desde hace cinco años el gobierno progresista de Tabaré Vázquez se detuvo a pensar en ésta y otras cuestiones sociales que hasta el momento pasaban desapercibidas. La chapita, como tantos barrios uruguayos, congrega personas muy carenciadas que apenas sobrevivieron a los saqueos de gobiernos tradicionales, blancos y colorados, a quienes jamás les importó determinados estractos sociales bajo la línea de pobreza mientras se dedicaban a otros asuntos financieros mucho más rentables que ayudar al "populacho". Y un buen día, histórico, comenzó el Plan de Emergencia, que sacó de la miseria a tantos, que les dio dignidad y hasta les permitió a algunos tener el dinero necesario para tramitar su cédula de identidad y "comenzar a ser uruguayos". Con hambre y el flagelo de la desocupación, hasta el momento, a ninguna de estas personas se les hubiera ocurrido, y con todo el derecho, a molestarse en asistir a uno de estos "Faroles comunitarios" para leer poesía, entre otras cosas porque no existían estos espacios sociales. Si yo hubiera estado en su desgraciada situación, me hubiera enojado con quienes me ofrecían "cultura" sin una puerta de trabajo abierta donde obtener el pan. Cuando escribo sobre esto, se me vienen todos los argumentos a favor y en contra de ayudar a los humildes. A algunos uruguayos les ha molestado que esos fondos se obtengan a partir de sus impuestos y les duele el bolsillo sin la analgesia de la solidaridad. Respetando a todos, porque cada cual carga con el corazón que puede y quiere, esta tarde de octubre de plácida primavera, la buena noticia me mueve a escribir. Le emoción compartida con Horacio y Luigi, que no han dejado de agradecer a quienes hacemos poesía, cuando en realidad el agradecimiento es al revés. Y como ellos, mis palabras de reconocimiento a todos los que están trabajando desde y hacia la cultura con quienes más la necesitaban. Como escribió Alfredo Maxit en su libro "La poesía desde los poemas": "Las palabras no van hacia el silencio. Algún día alguien las encuentra /por las calles perdidas de los libros..." |













himperterrito dijo
Como tiene que ser, la cultura se construye desde abajo y entre todos... mis gracias a quienes creen que hay un bien mas rico, inagotable e intangible, como es la cultura, la que nos llena el alma.
mis felicitaciones...
29 Octubre 2009 | 02:49 AM